Hoy nuestro candidato a constituyente Guillermo Larraín participó, junto a los también candidatos en el distrito 12, Beatriz Sánchez y Benito Baranda, en el Debate organizado por el diario electrónico El Desconcierto, bajo la conducción de Sergio Jara.

Consultados, los participantes respecto a una posible suspensión del proceso electoral del próximo 10 y 11 de abril, coinciden en la conveniencia que esos comicios deben realizarse. Guillermo Larraín expresa que «desde la perspectiva del proceso constituyente es urgente empezarlo ya y que el país empiece a dar pasos decididos y claros hacia una transición que considera esencial y se den los pasos para que las cosas se hagan bien, priorizando la elección de los constituyentes».

A continuación se consulta a los candidatos sobre la forma en que consideran la inclusión de los Derechos Sociales, como educación, salud, trabajo, vivienda, agua, etc, en el texto constitucional. Larraín expresa que es evidente que los Derechos Sociales deben estar. Expresa que, por ejemplo, su experiencia en esta campaña y recorriendo la comuna de La Pintana, que internet debe ser un derecho que se debe contemplar y escribir. Hoy ha quedado claro que el derecho a la educación puede depender que un niño tenga o no acceso a internet. Lo que caracteriza a un derecho social es que se saca de la mirada del mercado y se establece una forma de distribución distinta. Y serán mecanismos democráticos los que perfeccionaran la forma de entrega de estos derechos.

Ante el planteamiento de avanzar desde un Estado subsidiario, en que el mercado es el principal operador de la sociedad, a uno en que el Estado está más presente y es proveedor de una serie de servicios, Larraín sostiene que indudablemente ese tránsito hay que hacerlo, sobre todo cuando una concepción neoliberal de subsidiariedad que deja que primero van los mercados desarrollándose y luego el Estado va tratando de arreglar los desechos , no tiene cabida en un mundo moderno y hay que avanzar a una forma esencialmente distinta.

Al haber un amplio concenso respecto a la incorporación de varios derechos sociales básicos en la constitución, surge el cuestionamiento sobre el financiamiento de esos derechos y la necesidad de una reforma tributaria que debería hacerse antes o después de la nueva constitución.

Al respecto, Guillermo Larraín sostiene que» no tiene sentido hablar en este momento de una reforma tributaria porque no se sabe, en primer lugar, cuánto va a costar en definitiva la pandemia en toda su extensión y, por otro lado, la constitución va a contener una carga de gastos sociales que se van a tener que financiar. Sin embargo, los constituyentes no tienen la capacidad de decir cómo se va a financiar ese conjunto de necesidades y eso se va a tener que discutir después de la convención y cuando se sepa efectivamente cuando costó la pandemia y cuanto compromete el gasto social constitucional y ahí saber en concreto que tipo de reforma tributaria hay que impulsar».

Otro tema que analiza es la forma como se contempla en la constitución la realidad de los pueblos originarios y de un estado plurinacional.

Larraín sostiene que en este debate se ha tendido a confundir temas de forma y de fondo. Lo que importa para el debate constitucional son los de fondo y el principal de ellos es que en el tema de la Araucanía es un conflicto político no resuelto, y que debe ser la primera prioridad a atender. De no hacerlo, todo lo demás puede resultar paja molida. Señala que es interesante los que plantea Beatriz Sánchez sobre multiculturalidad e interculturalidad, porque este último concepto implica inclusión y en la constitución se debe avanzar en la concepción de un país inclusivo, respetuoso de la dignidad humana y de la diversidad.

Ahora bien, cuando se habla de autodeterminación, se debe tener la idea que estamos hablando de una estructura institucional que le permita a esos pueblos ser dueño de su destino, en el contexto que se vive en una sociedad grande e interdependiente.

«El debate de fondo respecto a los pueblos originarios tiene un trasfondo político y como consecuencia debemos resolver primero el conflicto político En realidad tenemos que poner como norte el avanzar hacia un Estado inclusivo y respetuoso de la dignidad de todos»

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