Uno de los economistas más respetados de la centro izquierda en el ámbito previsional es Guillermo Larraín. Entre 2003 y 2006 fue superintendente de Pensiones y titular de la Asociación Internacional de Organismos Supervisores de Fondos de Pensión (AIOS).

Posteriormente, entre 2007 y 2010 dirigió la exSuperintendencia de Valores y Seguros (SVS). En ese período conoció desde cerca a esta última industria, la aseguradora, que estas semanas ha estado en el centro de la noticia luego que el Congreso avanzara la posibilidad de que las personas puedan realizar un retiro de hasta el 10% de las rentas vitalicias, tal como ocurrió con el retiro programado de las AFP.

– ¿Qué le parece la moción parlamentaria que establece un retiro de las rentas vitalicias?

– La renta vitalicia es un contrato en el cual una persona compra un derecho sobre la compañía de seguros de vida. El derecho que compra es que la compañía le pague una cierta cantidad de plata por el resto de su vida. Se puede expropiar, pero es tonta la expropiación.

– ¿Por qué?

– Porque habría que pagar el valor de exactamente lo que se quiere expropiar. Claro, si el Estado le pasara $ 100 a la compañía de seguros para que la compañía de seguros le pase $ 100 a la persona, en este caso es mejor que el Estado transfiera directamente esos recursos.

– ¿Cómo evalúa un segundo retiro que se discute en el Congreso?

– Me interesa verlo desde el ámbito constitucional. Va a haber una nueva Constitución en 2022 y, en esos términos, el uso de este mecanismo, de tratar de cambiar leyes por la vía de disposiciones transitorias en la Constitución, me parece que es algo que hay que evitar, porque necesitamos que la actual Constitución nos sirva en los próximos dos años hasta tener una nueva. No tiene sentido debilitarla al punto en que empecemos a pasar por el lado sus disposiciones, en este caso es la iniciativa exclusiva, con el fin de obtener un recurso político.

– ¿Cómo se puede solucionar?

– Es responsabilidad del gobierno. Creo que el Ejecutivo tiene que generar condiciones para que esto no ocurra y lo que pasa es que no ha sido capaz de hacerlo. Está llegando tarde, está llegando con pocos recursos y con muchos requisitos de entrada para los beneficios estatales. Entonces se genera un problema.

– Usted fue regulador financiero. ¿Qué le parece cuando algunos proyectos sobre el mercado avanzan a pesar de las advertencias de la CMF y del Banco Central?

– Lo que pasa es que estamos en una crisis constitucional y que hay que sopesar bien lo que eso significa. O sea, cuando uno muestra los gráficos que señalan que ha caído la confianza en el Congreso, el Estado, en Carabineros, esos no son solo gráficos, eso tiene consecuencias y las estamos viviendo. Por eso es tan importante el proceso constitucional actual, porque es la forma en que vamos a poder «resetear» el relacionamiento entre todos los actores de la sociedad.

Larraín constituyente

Apasionado por las políticas públicas, el modelo económico y el proceso constituyente que se avecina son temas que despiertan interés en Larraín, quien actualmente es profesor de la FEN de la Universidad de Chile.

En diciembre, lanzará el libro «La estabilidad del contrato social» que se sumará a su otro texto «El otro modelo», publicado en 2013.

– ¿Le gustaría ser un constituyente?

– Llevo trabajando en los temas constitucionales unos diez años. Debo ser uno de los economistas que más ha trabajado este tema y me la he jugado, tanto por el cambio de la Constitución desde 2013, como por el Apruebo ahora. De hecho, participé en la campaña. Entonces, creo que es una extensión natural pensar en ser parte de ese proceso, pero va a depender un poco de las condiciones. Sin embargo, adentro o afuera de la Convención, voy a estar involucrado de todas formas.

– ¿Qué temas le gustaría defender en la Convención?

– Hay que tener una idea clara sobre lo que se tiene que hacer y hay que resolver algunos problemas puntuales, por ejemplo, el caso de derecho de propiedad, con el problema de los bienes comunes y del agua, concretamente. Es un problema que existe y hay que resolver.

– ¿Qué otro problema le preocupa?

– Creo que hay que generar condiciones para crear un Estado de bienestar que esté bien desarrollado, porque es esencial para una economía que crece. El crecimiento no es inocuo, genera heridos, hay gente que pierde. Entonces, para que el crecimiento sea sustentable socialmente tiene que haber un Estado de bienestar y eso tiene que estar en la Constitución.

– ¿Cree que pueda haber riesgos para el mercado financiero en la discusión?

– Va a haber una discusión sobre el Banco Central, pero creo que se va a zanjar bien, porque es una institución que está bien considerada por los chilenos en general. Creo que ha cometido errores en el pasado, pero que han dado lugar a aprendizajes. El Banco Central está en una situación relativamente cómoda en este proceso.

Fuente: Ciedes / DF

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.